En construcciones sencillas o antiguas suele haber problemas de aislamiento térmico. Este puede venir de unas paredes no aisladas térmicamente o bien de ventanas que dejan pasar el aire exterior.
Al no estar suficientemente aislada del exterior tanto del frío como el calor debemos constantemente suministrarle energía: encender la calefacción en invierno y el aire acondicionado en verano. Y esto es sin lugar a duda es un despilfarro de energía, lo cual no beneficia en nada al medio ambiente ni por supuesto a nuestro bolsillo.
La buena noticia es que, cada vez más, el Gobierno está más concienciado con el medio ambiente y promueve este tipo de actuaciones, por lo que las comunidades autónomas y ayuntamientos suelen dar ayudas para este tipo de obras de rehabilitación, como es el caso de la Comunidad de Madrid
¡Así que es el momento de actuar!
Ventanas:
![]()
Para saber qué tipo de ventana es la adecuada para ti, debes solicitiar un estudio de tu vivienda, en caso contrario puedes quedarte corto o pasarte, y lo importante es optimizar el presupuesto. No se trata de un cálculo sencillo. Se calcula habitación por habitación y depende de los siguientes factores: Orientación (N-S-E-O), dimensión de la ventana en relación a la pared, aislamiento de la pared y tamaño de la habitación.
En las ventanas hay dos factures a tener en cuenta: El aislamiento de la carpintería y el aislamiento del vidrio. Cuanto mayor es la ventana, mayor suele ser la proporción de vidrio en relación con la carpintería, por lo que más importante será lo que aísle el vidrio.
La solución es sencilla: Cambiar las ventanas.
Nuestra recomendación es que contrates a un arquitecto o arquitecto técnico para hacerte un estudio de aislamiento térmico, de esta forma obtendrás un estudio independiente sobre qué es lo mejor para tu vivienda, ni más ni menos.
Paredes:
En el caso de paredes sin aislamiento térmico o dónde éste sea insuficiente para nuestras condiciones climáticas, debemos, si podemos, mejorar las condiciones de aislamiento térmico de las paredes.
Algo tan sencillo de hacer cuando construimos una vivienda nueva (recomendamos a todos aquellos que quieran construirse una casa, que estén muy atentos a este punto porque puede ahorrar mucha energía y dinero en un futuro), resulta bastante más costoso en rehabilitación. Hay varias soluciones como comentamos en una consulta anterior, pero para nosotros la más sencilla y eficaz es la de colocar aislamiento térmico por el exterior de la vivienda puesto que se evitan puentes térmicos, aprovechamos para aislarla mejor del agua y le damos un nuevo acabado.
En el caso de que no puedas ahora mismo hacer estas obras de mejora, también puedes echar un vistazo a nuestros trucos para no gastar tanta energía.





2 Comments